Antes de ponerte a echar currículums indiscriminadamente deberás <conocerte a ti mismo> respondiendo a dos preguntas esenciales: ¿A qué me quiero dedicar? ¿Estoy lo suficientemente cualificado y capacitado para ello?
¿A qué me quiero dedicar?

Es decir, ¿en qué te gustaría trabajar y desarrollarte profesionalmente?, o lo que es lo mismo, ¿cuál es tu objetivo profesional? Para saberlo deberás tener en cuenta tus prioridades y necesidades, tus motivaciones y aspiraciones, tus gustos e inquietudes. Es importante barajar varias profesiones a las que puedes dedicarte, lo que te permitirá abrir el abanico de posibilidades.
Si bien es cierto que una elección libre, realizada con la motivación suficiente y basada en tus propias necesidades, incrementará tus posibilidades de encontrar el trabajo que deseas, dicha elección ha de ser realista y ajustada a las posibilidades reales del mercado de trabajo. O lo que es lo mismo:
¿Estoy lo suficientemente cualificado y capacitado?
Una vez tengas claro a qué profesiones te gustaría dedicarte, te has de preguntar qué preparación tienes para desarrollar dicha profesión y qué méritos te harían falta para alcanzar dicho objetivo. (Ej.: puede que tengas un perfil adecuado para trabajar como cocinero, pero no poseas el carnet de manipulador de alimentos).
En este punto es más que recomendable elaborar, lo que podríamos llamar, tu propio <inventario profesional>, un documento -a modo de una sencilla tabla- en el que además de plasmar tus méritos estrictamente profesionales y académicos, irás reflejando las capacidades técnicas, habilidades sociales y cualidades personales que posees, así como tu expectativa salarial, tu grado de disponibilidad e incorporación, posibilidad de desplazamientos o de realizar viajes, y otros aspectos de interés que te ayudarán a lo largo de todo “tu proceso de búsqueda de empleo”. Así, de forma rápida y práctica podrás visualizar tu perfil actual, identificar sus puntos fuertes y débiles y, lo que es más importante, valorar la distancia a la que te encuentras del perfil profesional demandado en la ocupación a la que te quieres dedicar, lo que te irá marcando los pasos que habrás de ir dando a lo largo del proceso de búsqueda.
Y es que conocer tus pros y tus contras, y haberlos reflexionado previamente, puede ayudarte elegir el camino adecuado, o a responder con seguridad en una entrevista de trabajo destacando los primeros y minimizando los segundos. Existen muchos modelos y plantillas para realizar este <análisis personal>, de manera que elige el que más útil te parezca o confecciona la tuya propia. Los centros de orientación laboral suelen disponer de estas herramientas de autoconocimiento profesional.
<Conócete a ti mismo>, descubre a qué te quieres dedicar y pregúntate en qué medida estas cualificado y capacitado para ello y qué ingredientes tendrás que añadir a tu <inventario profesional> para conseguir el empleo que deseas.