Una vez tenemos claro a qué nos queremos dedicar, y habiendo analizado si estamos cualificados y capacitados para ello, debemos conocer las posibilidades que ofrece el mercado de trabajo y las perspectivas de futuro que presenta.
Una regla es clara es que “
tanto mejor conozcas el mercado de trabajo y la ocupación a la que te quieres dedicar, tantas más posibilidades inserción laboral tendrás”.
1. Empleadores e intermediarios
Partiendo de la base de que el <mercado de trabajo> es la confluencia entre la oferta y la demanda de trabajo, la <oferta de trabajo> el conjunto de empresas (empleadores) que contratan trabajadores, la <demanda de trabajo> el conjunto de personas que están dispuestos a trabajar; y los <intermediarios> los organismos o entidades que facilitan el encuentro entre la oferta y la demanda de trabajo, podríamos decir que:
A) EMPLEADORES
Conocer los diferentes EMPLEADORES que contratan trabajadores con la ocupación que te has marcado como objetivo (bajo los criterios de coherencia, realismo, motivación, libre elección y decisión), y dirigirse a ellos adecuadamente, ampliará tu abanico de posibilidades para encontrar el empleo que buscas, máxime si amplias y diversificas tu radio de acción:
- Administración pública
- Empresas
- Sociedades
- Cooperativas
- Autónomo
- Economía social
- Fundaciones
- Asociaciones
- Organizaciones No Gubernamentales / No Lucrativas
- Cooperativas sociales
B) INTERMEDIARIOS
Conocer la amplia variedad de INTERMEDIARIOS en el mercado laboral y dirigirse adecuadamente a ellos ampliará tus probabilidades de éxito, ya que gran parte de las ofertas de empleo se canalizan a través de organismos o entidades (dedicados a hacer confluir la oferta y la demanda de trabajo).
De hecho existen diversos tipos de intermediarios:
- Servicios Públicos de Empleo
- Servicios Privados de Empleo
- Agencias de colocación ( sin ánimo de lucro)
- Empresas de Trabajo Temporal
- Entidades de selección de recursos humanos
- Bolsas de empleo (privadas o públicas)
2. Vías de acceso al mercado laboral
A) EMPLEO PRIVADO
Es el que generan las empresas privadas cuando acuden al mercado de trabajo en busca de trabajadores, para implantar, mejorar o ampliar su actividad empresarial. Así, el sector privado tiene dos maneras de ofertar empleo: con intermediarios o sin ellos:
A) SIN INTERMEDIACIÓN LABORAL
Algunas empresas optan por controlar todo el proceso de búsqueda y contratación de personal, creando sus propias bolsas de empleo y realizando sus propios procesos de selección.
En estos casos, la autocandidatura se convierte en una herramienta clave para incrementar nuestras posibilidades de acceso al mercado de trabajo, ya que estas empresas suelen seleccionar gente que previamente se ha interesado por su actividad y les ha remitido un curriculum vitae, carta de presentación u otros materiales de autopromoción.
B) CON INTERMEDIACIÓN LABORAL
Muchas empresas optan por formulas de intermediación laboral a la hora de encontrar el perfil adecuado para cubrir un determinado puesto, delegando y depositando su confianza en un agente externo (intermediario) que se encarga de hacer confluir la oferta y la demanda de trabajo.
En la actualidad son muy comunes las empresas exclusivamente dedicadas a selección de personal, lo que ha permitido a muchas empresas, prescindir de un departamento específico. Así, cuando hay intermediación laboral, la vía para acceder a un puesto de trabajo es dirigirse a las entidades de intermediación laboral. La clave por tanto es identificar si los empleadores que hemos identificado recurren o no a la intermediación laboral y, segundo, contactar con los intermediarios o iniciar procesos de autocandidatura según cada caso, ampliando nuestro radio de acción y, por tanto, nuestro abanico de posibilidades para encontrar empleo.
B) EMPLEO PÚBLICO
Es el trabajo que generan los Estados a través de sus Administraciones Públicas. En nuestro país, el volumen de empleo público representa una porción muy significativa del volumen total de empleo y, por lo tanto, una opción a tener en cuenta a la hora de encontrar trabajo. Las ofertas de empleo público se hacen públicas en los boletines oficiales correspondientes, por lo que revisarlos periódicamente es la manera de detectarlas a tiempo:
- Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid
- Boletín Oficial del Estado
- Diario Oficial de las Comunidades Europeas
Si bien la dificultad de acceder al empleo público (genéricamente) es mayor que la de acceder al empleo privado, las ventajas asociadas a efectuar un contrato de trabajo con la Administración Pública pueden valer el esfuerzo en términos de estabilidad, posibilidad de promoción, movilidad, horario, etc.
C) AUTOEMPLEO
El autoempleo no es otra cosa que trabajar para uno mismo, o lo que es igual, trabajar por cuenta propia. La responsable del autoempleo es la cultura emprendedora de quienes, al no encontrar un empleo adecuado a sus intereses en el mercado de trabajo, o no querer establecer una relación laboral con un empleador, deciden emprender su propio negocio o actividad. Una cultura que empuja a muchas personas a emprender una iniciativa empresarial con todas las ventajas, pero también con todos los riesgos e incertidumbres, que ello conlleva.
En esta modalidad de empleo, el autoempleado se emplea a sí mismo, pudiendo llegar a emplear a otras personas si el engrandecimiento de su actividad empresarial lo requiere, pasando a convertirse en empleador o generador de empleo.
3. Tipos de mercado laboral
Lo cierto es que no todas las ofertas de empleo salen a la luz por los medios habitualmente empleados para difundirlas. De hecho existe una gran cantidad de puestos de trabajo que se ofertan de manera informal, fundamentalmente a través de redes de contactos, sin llegar a publicarse o difundirse de forma masiva. Ello nos lleva a diferenciar entre el mercado público (perfectamente visible) y el mercado oculto (difícil de detectar). Veamos:
A) EL MERCADO PÚBLICO
El mercado público es aquel que sale a la luz y en el que las ofertas de empleo se publican y difunden por los mecanismos habituales: boletines oficiales, intermediarios de empleo (tales como servicios públicos de empleo, cámaras de comercio, asociaciones profesionales, agencias privadas de colocación, ETT´s), Internet (páginas web de las empresas o portales de empleo especializados), prensa, radio, televisión, etc. La ventaja de este tipo de mercado es que es fácil identificar las ofertas de empleo. El inconveniente es que, al tratarse de una difusión masiva, la competencia con otros candidatos es muy elevada. Si careces de una buena red de contactos y lo tuyo no es la autocandidatura, tendrás que profundizar en las posibilidades que ofrece este tipo de mercado y en diseñar estrategias para hacer buenos procesos de selección.
B) EL MERCADO OCULTO
El mercado oculto es aquel en el que las ofertas de empleo no se difunden por los medios habituales, sino a través de redes de contactos y empresas afines fundamentalmente. Se estima que más de la mitad de los puestos de trabajo, particularmente en pequeñas y medianas empresas, se cubren sin llegar a difundir la oferta de empleo de una forma masiva, sino más bien recurriendo a vías alternativas e informales. Aquí ocurre lo contrario que en el mercado público, y es que es más difícil de detectar las posibilidades de empleo, pero la competencia con otros candidatos es mucho menor. En este caso, la búsqueda activa de información, poseer una buena red de contactos y la autocandidatura juegan un papel importantísimo.