Salida desde la Venta de Meas en el municipio de Gascones dirección hacía Piñúecar.
Primera Parada: La Peña del Alemán (Cerro Velayos).
Observamos los restos de la primera línea de batalla estable del ejército republicano y antifascista en los primeros días de la Guerra Civil Española en el frente de Somosierra. Podemos ver conservados restos del trazado de varias trincheras (lineales y en zig-zag), bunkers para refugio, casamatas y polvorines, entre otras estructuras, todo ello controlando el cercano Parapeto de la Muerte.
Segunda Parada: El Parapeto de la Muerte (Cerro Gandullas o Cabeza Retamosa).
Aquí se estableció la principal línea de ataque del ejército franquista tras haber sido detenidos en su intento por conquistar las presas que abastecían de agua a Madrid, a finales del mes de julio de 1936. En pocos meses desde el inicio de la guerra, el ejército republicano y antifascista habría tomado esta posición, trasladándose la línea nacional hacia el Oeste, a finales del año 1936. Por ello veremos bunkers y polvorines de ambos bandos, así como casamatas con orientaciones diversas que responden a los diferentes momentos de desarrollo de las batallas.
Tercera Parada: Cabeza Piñúecar.
Esta posición también fue tomada por el ejército republicano y antifascista a la par que la del Parapeto de la Muerte. En realidad, por su geografía, este cerro fue un observatorio en el caso de ambos bandos, gracias al gran control visual que desde él se tiene de una buena parte del territorio de la Sierra Norte. La construcción es en origen una obra del ejército golpista del general Franco.
Cuarta Parada: Cerro de la Cabeza.
Este cerro, cuya cima separa los términos municipales de Braojos (bando nacional) y Gascones (bando republicano y antifascista), es el lugar elegido por el mando del ejército nacional para ubicar su campamento más estable, así como su principal almacén de artillería. En la ascensión veremos diversos parapetos de defensa del campamento, situado en la cima, donde terminaremos la visita.